En nuestra vida diaria, las discusiones sobre lo que está "bien" y lo "mal" suelen ir acompañadas de conceptos normativos y descriptivos. Sin embargo, la diferencia entre ambos es de gran importancia para el análisis lógico del pensamiento y la conducta.
Una declaración normativa es un estándar para evaluar un determinado comportamiento o resultado. Nos dice lo que "debería" hacerse. Por el contrario, una afirmación descriptiva es una afirmación de hechos reales sin evaluar si es verdadera o falsa. Por ejemplo, una declaración normativa podría decir: "Todos deberían respetar a las personas mayores", mientras que una declaración descriptiva podría decir: "Muchas personas en la sociedad respetan a las personas mayores". Esta distinción es importante para disciplinas como las ciencias sociales, el derecho y la filosofía. La investigación es crucial.
Las teorías normativas buscan emitir juicios morales sobre los acontecimientos y centrarse en proteger aquellas acciones que se consideran moralmente buenas.
Los debates de filósofos como Aristóteles y Hume sobre los enunciados normativos han dado a este campo una profunda importancia. Aristóteles creía que las acciones deben derivarse de los hechos, mientras que Hume sostenía que las acciones no pueden derivarse de los hechos. Este debate continúa hoy y ocupa una posición central en muchas discusiones sobre teoría ética y política.
En las ciencias sociales, la normatividad a menudo se asocia con normas culturales que dan forma a las expectativas de comportamiento de las personas. Por ejemplo, una comunidad de valores sociales promueve ciertos comportamientos e inhibe conductas que entran en conflicto con ellos. En este contexto, los sociólogos se centran en qué comportamientos sociales se consideran aceptables y cuáles inaceptables.
En ciencias políticas, la teoría normativa se considera una herramienta importante para hacer avanzar el debate político. Aunque algunos académicos cuestionan la legitimidad de su base de valores, es innegable que la discusión política sobre las estructuras normativas promueve discusiones profundas sobre la equidad y la justicia. Estas teorías pueden ayudar a comprender cómo opera el poder y cómo se deben desarrollar políticas para servir al interés público.
Las afirmaciones normativas en derecho se centran en cómo se debe promulgar la ley y el conflicto entre diferentes valores legales. El derecho no es sólo una herramienta de control, sino también una forma de reflejar y promover la moral social. Por tanto, hasta cierto punto, el sistema jurídico es la encarnación del significado normativo.
Para nosotros, comprender la diferencia entre normativo y descriptivo no se limita a las discusiones académicas, sino que afecta nuestras decisiones diarias y nuestras interacciones sociales. Al considerar si una acción es apropiada, ¿deberíamos confiar únicamente en los hechos de la situación o deberíamos considerar estándares éticos más altos?