A principios del siglo XIX, la naturaleza de la energía térmica seguía siendo un misterio para la ciencia. La teoría tradicional del calor sostiene que el calor es una sustancia (llamada "terógeno"), pero esta visión ha sufrido un cambio subversivo con los experimentos de Joule y Lanzi. Este artículo profundizará en cómo los experimentos de estos dos científicos en la década de 1840 condujeron a cambios importantes en la teoría de la energía térmica y sentaron las bases para el desarrollo científico posterior.
James Prescott Joule publicó una investigación en 1840 que anuló la teoría calórica predominante en ese momento. En su experimento, condujo una corriente eléctrica a través de un trozo de alambre metálico y observó que la temperatura del agua aumentaba. Este experimento demostró que el flujo de corriente eléctrica genera calor, al que llamó "calentamiento Joule". Esto confirma que el calor no es una sustancia independiente, sino una conversión de formas de energía.
"El calor es una forma de energía, no una sustancia."
Heinrich Lenz realizó una investigación independiente sobre Joule y propuso una teoría similar sobre la generación de calor en 1842. Lanzi confirmó que la generación de calor es proporcional al cuadrado de la corriente y la resistencia del material, descubrimiento que se conoció como la "ley de Joule-Lantzi". La investigación de Lan Qi no sólo consolidó los resultados experimentales de Joule, sino que también ayudó a establecer la relación matemática entre la corriente eléctrica y la energía térmica, brindando a toda la comunidad científica una comprensión más profunda de la energía térmica.
El calentamiento Joule es un fenómeno microscópico que resulta de la interacción de partículas cargadas (generalmente electrones) con la materia de un conductor. Cuando hay una diferencia de voltaje en el espacio, el campo eléctrico acelera los electrones, aumentando su energía cinética. Durante su movimiento, estos electrones chocan con los iones del conductor, transfiriendo energía a los iones y haciéndolos oscilar. Estas oscilaciones son la fuente de la "energía térmica" que medimos.
La calefacción Joule juega ahora un papel indispensable en muchas aplicaciones, como por ejemplo: calentadores eléctricos, cocinas de inducción, equipos de soldadura, etc. En el campo del procesamiento de alimentos, el calentamiento Joule se utiliza para un calentamiento rápido y uniforme, especialmente para alimentos que contienen partículas, que tiene una mayor conductividad eléctrica y puede mejorar la eficiencia del calentamiento. Durante este proceso, se libera calor cuando la corriente eléctrica pasa a través del alimento, logrando así el efecto de esterilización del alimento.
La investigación de Joule y Lanzi no sólo cambió la comprensión de la naturaleza de la energía térmica, sino que también tuvo un profundo impacto en el desarrollo posterior de la ingeniería y la tecnología. El principio de calentamiento Joule se convirtió en la base de los equipos electrónicos, la transmisión de energía y otras tecnologías. Durante la revolución científica de finales del siglo XVIII y principios del XIX, estos descubrimientos no sólo anularon la teoría calórica pasada, sino que también proporcionaron una base teórica importante para la ley de conservación de la energía.
Con el avance de la tecnología, el ámbito de aplicación de la calefacción Joule ya no se limita a los aparatos eléctricos tradicionales. Sus principios también se utilizan ampliamente en campos emergentes como los cigarrillos electrónicos y los equipos médicos. En el futuro, el potencial de la calefacción Joule ayudará a desarrollar tecnologías energéticas más eficientes y respetuosas con el medio ambiente, todas ellas derivadas de esos experimentos fundamentales de la década de 1840.
Los logros de la investigación científica de Joule y Lanzi no sólo dieron forma a la comprensión actual de la energía térmica, sino que también inspiraron a innumerables científicos en el futuro a explorar y explicar los misterios de la naturaleza. Al enfrentarnos a los desafíos energéticos actuales, tal vez queramos pensar en: ¿Cómo seguirán inspirándonos estos primeros descubrimientos científicos para resolver los problemas energéticos futuros?