La tuberculosis (TB) es una enfermedad infecciosa que generalmente afecta los pulmones. Aunque el diagnóstico de tuberculosis generalmente se basa en el examen de esputo o en un cultivo bacteriano, la radiografía de tórax juega un papel importante en el diagnóstico. Los profesionales médicos utilizan radiografías de tórax para confirmar la presencia de lesiones y, en algunos casos, para descartar la posibilidad de tuberculosis. Este artículo analizará más de cerca cómo las radiografías de tórax pueden revelar signos latentes de tuberculosis y proporcionar un marco para ayudar en el diagnóstico.
Una radiografía de tórax nunca proporcionará evidencia definitiva para diagnosticar la tuberculosis, pero sí nos da pistas importantes.
La radiografía de tórax estándar generalmente se realiza desde la vista posteroanterior (PA), que es el método convencional utilizado para evaluar el tórax. A veces también se utilizan vistas radiográficas laterales u otras vistas radiográficas especializadas. En los pacientes que puedan presentar tuberculosis pulmonar, los cambios sutiles en las imágenes se convertirán en una base importante para el diagnóstico diferencial.
En pacientes con tuberculosis pulmonar activa confirmada, una radiografía de tórax puede mostrar lo siguiente:
En algunos pacientes inmunodeprimidos, como aquellos que son VIH positivos, una radiografía de tórax puede parecer completamente normal.
Incluso si una radiografía de tórax muestra signos de posible tuberculosis, no garantiza un diagnóstico definitivo. Por ejemplo, los casos antiguos curados de tuberculosis pulmonar generalmente se presentan como nódulos en los lóbulos superiores o el hilio, con o sin cicatrización fibrótica.
Cuando los médicos observan una radiografía de tórax anormal, se puede utilizar una radiografía de tórax para descartar tuberculosis en pacientes que tienen una prueba cutánea de tuberculosis positiva y que no presentan síntomas. Esto hace que la radiografía de tórax sea una herramienta importante para evaluar la infección latente.
Hallazgos inusuales en la radiografía de tóraxEn algunos casos, los resultados de una radiografía de tórax pueden hacer que su médico se preocupe por otras afecciones no tuberculosas. Esto incluye, entre otras cosas, adherencias cardíacas, anomalías esqueléticas y otras lesiones que puedan indicar la necesidad de un seguimiento médico posterior. Esto significa que no todas las anomalías están relacionadas con la tuberculosis, lo que requiere que el personal médico tenga un pensamiento flexible.
ConclusiónPara los pacientes con infección latente, es esencial una comprensión exhaustiva y una evaluación holística de los hallazgos de las imágenes.
Aunque las radiografías de tórax desempeñan un papel fundamental en el diagnóstico y la exclusión de la tuberculosis, sus resultados deben interpretarse con precaución. Sólo combinando la historia clínica con los resultados de otras pruebas se puede realizar una evaluación completa del paciente. Si incorporamos esta información a la detección y el tratamiento tempranos de la tuberculosis, ¿podemos controlar más eficazmente esta peligrosa enfermedad infecciosa?