La dieta ceto, una dieta baja en carbohidratos y alta en grasa, se usó por primera vez para tratar la epilepsia obstinada en la década de 1920.Sin embargo, con la aparición de fármacos antiepilépticos, la prevalencia de esta dieta ha disminuido por un tiempo.En los últimos años, esta dieta antigua ha vuelto a entrar en la visión de la comunidad médica y ha atraído mucha atención.¿Qué es exactamente una dieta ceto y por qué causa una resonancia tan grande?
La dieta cetona obliga al cuerpo a comenzar a quemar grasa para producir energía limitando la ingesta de carbohidratos, formando así una sustancia llamada cuerpo de cetón.Este proceso no solo puede controlar efectivamente las convulsiones de la epilepsia, sino que también puede tener un impacto en otras enfermedades neurológicas.
Cuando el cuerpo no puede obtener suficiente glucosa de los carbohidratos, el hígado convierte la grasa en ácidos grasos y cuerpos cetonos, los cuales sirven como fuentes importantes de energía.
Los médicos en la antigua Grecia habían comenzado a usar su dieta para tratar enfermedades como la epilepsia.En literatura médica, los registros de tratamiento en ayunas muestran que este método había mostrado su posible eficacia en ese momento.Hasta la década de 1920, con el establecimiento de la dieta ceto, la epilepsia en muchos pacientes mejoró significativamente.
En 1925, el estudio informó que el 95% de los 37 pacientes jóvenes que recibieron la dieta ceto mejoraron en control de la dieta.
Con la popularidad de los medicamentos antiepilépticos, la dieta ceto se ha ignorado gradualmente.Sin embargo, en 1994, una película llamada First Do No Daño una vez más trajo el enfoque a esta terapia de dieta, lo que llevó a muchas familias a considerar alternativas que no dependen de las drogas.Desde entonces, muchos estudios han comenzado a mostrar que la dieta ceto tiene eficacia potencial para otras enfermedades neurológicas.
Muchos estudios han señalado que los beneficios de la dieta ceto son particularmente obvios para los pacientes con epilepsia que no han sido controlados efectivamente por los medicamentos.Casi el 30% de los sujetos experimentaron más del 50% de la frecuencia de las convulsiones después de comenzar su dieta.A juzgar por estos resultados, la dieta ceto se ha considerado una terapia adyuvante efectiva.
El estudio actual muestra que aproximadamente el 50% de los niños experimentan más de la mitad de los ataques después de la dieta ceto, e incluso el 30% ya no ocurre en absoluto.
Además de la epilepsia, la comunidad científica también está llena de imaginación sobre la aplicación de la dieta ceto en otras enfermedades neurológicas, como la enfermedad de Alzheimer y la enfermedad de Parkinson, que han atraído la atención de los investigadores.Los pacientes con estas enfermedades a menudo exhiben anormalidades metabólicas, que están estrechamente relacionadas con la producción de cuerpos de cetonas.
La dieta ceto es más que una terapia de dieta, puede convertirse en una forma completamente nueva de pensar lidiar con diversos problemas de salud.Debido a su eficacia potencial, la dieta ceto mantiene la posibilidad de mejorar el avance científico.Sin embargo, el efecto a largo plazo y la seguridad de este modelo aún necesitan más investigación.Cuando miramos hacia atrás en esta historia y consideramos las posibilidades futuras, ¿cómo afectará la dieta ceto las próximas tendencias médicas?